Remontada al Barça y a la final

La segunda semifinal de la Supercopa de España se jugó de poder a poder. El primero en avisar fue el Atlético, por medio de un disparo desde fuera del área de Thomas que atajó Neto, cuando se cumplía el minuto 5 de partido. Los azulgrana lo intentaron por medio de Arturo Vidal poco después pero su remate se estrelló en el lateral de la red. En apenas cinco minutos hubo dos jugadas que afectaron a dos jugadores nuestros. Primero fue Correa, que cuando entró a rematar recibió un golpe de Neto que le afectó en la rodilla derecha. Y después fue Oblak, que en un balón aéreo chocó con Luis Suárez y necesitó de las asistencias. Ambos pudieron continuar.

Mediado el primer acto llegó la primera ocasión del Barcelona, con una pared de Messi con Jordi Alba que remató el argentino y despejó Oblak. A la media hora fue Héctor Herrera el que ejecutó un golpe franco directo que desvió Neto. Ya en la recta final, Griezmann y Luis Suárez obligaron a Oblak a desviar sus disparos.

Simeone dio entrada en el descanso a Koke en lugar de Héctor Herrera, un cambio providencial y que tuvo su incidencia en el juego, ya que en el primer ataque, cuando no se cumplía el primer minuto, una buena triangulación entre João Félix, Correa y Koke acabó con el disparo del capitán ajustado al palo derecho para adelantar a los nuestros.

Sin embargo, los azulgrana lograron igualar el partido poco después, gracias a un disparo de Messi tras pase de Luis Suárez en la frontal del área. En el minuto 60, González González revisó en el VAR para anular un gol de Messi por ayudarse con la mano en el control. Pero, en el 62, los azulgrana se pondrían por delante tras remachar Griezmann un rechace de un testarazo de Luis Suárez.

Mediado el segundo tiempo Koke se retiró y dejó su puesto a Llorente. Y en el 74, nuevo gol anulado al Barcelona por el VAR por fuera de juego de Arturo Vidal en el pase final a Piqué, autor del tanto. Los nuestros siguieron insistiendo y un balón en profundidad hacia Vitolo acabó con el canario recortando a Neto y éste le hizo penalti. Morata transformó la pena máxima para poner las tablas en el 81 y, cinco después llegaría el delirio para la parroquia rojiblanca con un balón que peleó Morata y con pase a Correa que el argentino aprovechó para poner el 2-3. Un gol que fue decisivo y que valió el billete para jugar la final de la Supercopa de España en el King Abdullah de Jeddah donde nos espera el Real Madrid.

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